Los entrenamientos híbridos, el innovador método del Futbol Base del CE L’Hospìtalet

La pandemia alteró casi todos los planes en el mundo del deporte. Desde marzo de 2020 hasta el día de hoy, las jóvenes generaciones no han podido disfrutar del fútbol tal como estaban acostumbrados por culpa de las restricciones sanitarias con las que llevamos conviviendo desde hace un año.

No obstante, desde el plantel del CE L’ Hospitalet se ha buscado la forma para poder seguir trabajando con nuestras promesas y  Agus Melo Pérez, entrenador del Benjamín D e Infantil D, aplicó el mejor método posible. Junto con su staff, el Agus implementó el que en nuestro fútbol base se conoce como ‘entrenamientos híbridos’. Pero, ¿en que consisten?

«Por culpa de las restricciones de movilidad de estos últimos meses, son mucho los niños que no pueden asistir a los entrenamientos de forma presencial. Al final somos un equipo y no podemos dejar más de la mitad al margen. Para seguir trabajando todos juntos, decidimos que 30 minutos antes de cada entrenamiento pusiéramos un ordenador en medio del campo para realizar una serie de ejercicios que se pudieran hacer desde casa. De este modo, los que no podían venir al Municipal no se quedaran atrás. No queríamos que todo fuera físico y organizamos unos ejercicios más centrados en el fútbol que en unos puramente ‘de gimnasio‘, explica  Agus.

La idea, tal como expresa el entrenador ribereño, surgió en pleno confinamiento domiciliario por el hecho de mantener el equipo unido. «Yo en marzo entrenaba a un Alevín que en meses pasaría a ser Infantil. Al ser un cambio importante de categoría, decidimos los miembros del staff seguir haciendo ejercicios para mantener el contacto y la sintonía entre todos los jugadores. El objetivo no era físico sino social. Era una forma más amena de pasar la cuarentena. Por ejemplo, los viernes en lugar de ejercicios hacíamos charladas para saber como estábamos pasando tantos días cerrados a casa».

Esta innovación llamó la atención de los coordinadores del fútbol baso ribereño y, al ver que tenía una gran efectividad, se decidió que más jugadores otros equipos se unieran a la iniciativa. Todos los jugadores ribereños se han adaptado muy fácilmente a este nuevo método de entrenamiento.

«Todos los niños se han adaptado muy rápido. Ya llevan casi un año que todo lo están haciendo a través del ordenador y los entrenamientos híbridos no se los ha supuesto ninguna complicación. Realmente, los más sorprendidos hemos sido los entrenadores«, admite con una sonrisa. Parece que con la situación epidemiológica actual cada vez los entrenamientos vuelven a ser tal como los conocíamos antes de la pandemia y el método híbrido ha conseguido gran parte de su objetivo: mantener el equipo cohesionado y que nuestros futbolistas hayan seguido haciendo aquello que más se los gusta. Ahora bien, como bien recuerda Agus «el mejor fútbol es el que se practica en el campo».

 

 

 

 

Oriol Muñoz